Sugerencias de Dialogo Nacional contra todas las Manifestaciones de Violencia

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Publicación: Martes 15 de Enero , 2013 / 09:17 P.M.

Como ciudadano preocupado por la suerte de mi país, reitero que el pueblo dominicano es amoroso, laborioso, digno. Ha recorrido jornadas inmensas de patriotismo, donde ha dado pruebas de su amor a la dominicanidad.
 
Creo que este pueblo merece tranquilidad, paz, sosiego y debemos trabajar todos para que así sea. 
 
Estoy convencido de que todos debemos propugnar por una cultura de paz que preserve nuestros valores, tradiciones y una convivencia sustentada en el respeto a la ley y a la dignidad del prójimo.
 
El dolor que produce la violencia, en todas sus manifestaciones, incluyendo el vandalismo y la delincuencia, en los individuos y en la sociedad, es cada día más desgarrador y ella debe ser enfrentada.  Dije al respecto, en encuentro navideño celebrado con distinguidos periodistas que cubren la fuente del Tribunal, que “eso no puede ser la obra exclusiva del gobierno, de una persona ni de dos.  Creo que se impone un dialogo nacional en el mes de enero del año próximo para poder tratar el flagelo de la violencia”.
 
Hoy reafirmo que la tarea de convocar el diálogo nacional contra todas las manifestaciones de violencia no corresponde ni a este servidor ni al Tribunal Constitucional. Es al gobierno, a los demás poderes públicos, a las iglesias, a las universidades, organizaciones empresariales, profesionales, sindicales, comunitarias, culturales, deportivas, a la sociedad civil y a los partidos políticos, a quienes les tocaría esa iniciativa, si lo tienen a bien.
 
Como un aporte a ese dialogo, que sugiero como una iniciativa ciudadana, me permito señalar algunas de las cuestiones a examinar y ponderar, para elaborar una estrategia efectiva e integralmente articulada que aporte una solución oportuna a la tragedia, al llanto, el dolor y el luto.
 
Esos temas serían:
 
1. Reforma del Código Procesal Penal;
2. Revisión del Código de Niñas, Niños y Adolescentes;
3. Reforzamiento y expansión del nuevo modelo penitenciario;
4. Mayores programas contra el consumo y tráfico de drogas;
5. Reforma y modernización de la Policía Nacional, lo que implica, entre otros: más dotaciones policiales, más comunicaciones, mayores condiciones de vida y trabajo, fortalecer su formación, policía preventiva e investigadora;
6. Traslado de efectivos del Ejército Nacional a la Policía Nacional;
7. Contratar asesorías y programas internacionales en la lucha contra la delincuencia;
8. Reinserción y vigilancia de los nacionales que han cumplido condenas criminales en el exterior;
9. Instalación de cámaras de vigilancia en vías y arterias sensibles de urbanizaciones y ciudades;
10. Control migratorio más estricto;
11. Programas para erradicar la tenencia y porte ilegal de armas de fuego;
12. Estudio sobre la criminalidad que se realiza en motores;
13. Integración de la ciudadanía en la prevención de la delincuencia;
14. Intensificación de la enseñanza o bachilleratos técnicos;
15. Extensión del Programa Juventud y Empleo del Ministerio de Trabajo a todas las provincias; 
16. Enseñanza obligatoria de la Constitución, moral y cívica, valores patrios y derechos fundamentales en nuestros centros educativos públicos y privados en cumplimiento del artículo 63, numeral 13 de la Constitución;
17. Creación del Banco de la Mujer;
18. Albergues de emergencia para mujeres maltratadas;
19. Construcción de centros de acogida para mujeres objeto de violencia intrafamiliar;
20. Mayor financiamiento para la pequeña y mediana empresa;
21. Integrar el deporte y la cultura a la formación de nuestros jóvenes;
22. Proyecto de inversión en la fe.
 
He querido hacer esta sugerencia porque no puedo permanecer callado, repito, compungido por la pena y la tristeza que, de manera excepcional, nos embate.   Estamos a tiempo con la acción de todos y la ayuda de Dios enfrentaremos exitosamente este mal que nos aqueja, ¡manos a la obra!
 
Dr. Milton Ray Guevara