-Durante la Cátedra Magistral Dra. Ana Teresa Parada Sánchez, la jueza constitucional dijo que, a través de sus decisiones, el TC garantiza la igualdad de las mujeres -Resaltó la importancia de impartir justicia teniendo en cuenta la dignidad humana
SANTO DOMINGO. La magistrada del Tribunal Constitucional (TC) Eunisis Vásquez Acosta, segunda sustituta del presidente de esta alta corte, participó como panelista en la Cátedra Magistral Dra. Ana Teresa Parada Sánchez, que organiza la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), donde destacó las sentencias de este alto juzgado en materia de igualdad y la importancia de impartir justicia teniendo siempre en cuenta la dignidad humana.
En su intervención durante el evento que se desarrolló bajo el tema «Mujer y judicatura: desafíos en el ejercicio jurisdiccional y defensa de la independencia judicial», Vásquez Acosta afirmó que, a través de sus sentencias, esta corte ha garantizado la igualdad entre hombres y mujeres más allá del papel.
«Sus decisiones tienden a proteger la igualdad sustantiva», sostuvo, pasando a explicar que esta es diferente a la igualdad formal, pues mientras esta garantiza el mismo trato en la ley, la igualdad sustantiva asegura las mismas oportunidades en la práctica.
Sobre esto, citó las sentencias TC/0159/13 y TC/0104/20, que reconocen derechos de participación política de la mujer en igualdad de género y buscan asegurar una representación equilibrada en los cargos públicos.
La magistrada Vásquez Acosta afirmó que estas sentencias son «una forma de proteger a las mujeres, que siempre hemos sido discriminadas», y que ofrecieron una oportunidad para que las mujeres se empoderaran y que su liderazgo pudiera florecer.
Ante la pregunta de cómo influyen la fe y la espiritualidad en el ejercicio de su función jurisdiccional, la jueza constitucional expresó que estas le motivan a ser mejor persona y a administrar justicia con imparcialidad.
«Mi fe y mi espiritualidad vienen siendo la fuente que me motiva a ser cada día mejor persona, a ser una mujer de bien, a impartir justicia sin sesgos, como dice el pasaje de la Biblia cuando nos habla de Débora, una jueza que impartía justicia en su comunidad, que era líder. ¿Qué era lo suficiente para Débora? Ser imparcial al impartir justicia, porque la palabra de Dios nos invita a dar a los demás lo que desearíamos que nos dieran a nosotros», indicó.
Vásquez Acosta sostuvo que, para administrar justicia, el juez debe tomar en cuenta la dignidad humana, la verdad y el bien común, además de tener muy presente que sus decisiones tendrán un impacto, positivo o negativo, en las personas.
«Cuando usted imparte justicia tiene que tener presente que su decisión es a favor o en contra de una persona; tiene que tener presente lo que es la dignidad humana, tiene que profundizar su mirada sobre esa dignidad (…) Para impartir justicia, independientemente de su preparación, de su integridad, de su formación, de su autoridad, de su madurez —porque todos los jueces tenemos que tener madurez—, solamente hay que tener presente, además de esto, la verdad y el bien común», precisó.
La magistrada Vásquez Acosta agradeció la invitación de su alma mater para participar en este evento académico al que asistieron jóvenes estudiantes, quienes, aseguró, «esperan mucho de nosotros» y «tenemos que trazarles la meta a seguir».
En el panel también participaron las juezas Yokaurys Vásquez Castro, de la Suprema Corte de Justicia, y Lenis García Guzmán, del Tribunal Superior Electoral, quienes destacaron el papel de la mujer en la judicatura y la importancia de que pertenezcan a los órganos de toma de decisiones. El conversatorio fue moderado por la jueza y docente Mery Laine Collado.
Previamente, la magistrada de origen dominicano Betty Calvo Torres, jueza de la Corte de Reclamaciones y de la Corte Suprema del Estado de Nueva York, dictó la conferencia central de este evento que inició con las palabras de bienvenida de la directora de la Escuela de Negocios de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas de la UNPHU, María Mercedes Gonzalo.
El acto contó con la asistencia de autoridades académicas, maestros, jueces de altas cortes y estudiantes.